Nos escabullimos por un pasillo lateral, lejos de las luces y de las miradas. Vincent no dijo una sola palabra. Solo apretó mi mano con más fuerza y me guió hasta un baño privado del hotel. Entramos. La puerta se cerró con un clic suave. El corazón me latía tan fuerte que pensé que se me iba a salir del pecho.Me empujó suavemente hacia el lavabo de mármol. Antes de que pudiera protestar, sus manos ya estaban en mi cintura, levantándome y sentándome sobre la superficie fría. El contraste me hizo estremecer.—Vincent… alguien puede… —susurré, pero mi voz salió débil, traicionera.—Entonces tendrás que estar calladita —murmuró contra mi cuello, mientras sus manos subían por mis muslos, abriéndome las piernas con lentitud.El vestido se arrugó hasta la cintura. Sus dedos encontraron el borde de mis bragas, las bajó despacio, arrastrándolas por mis piernas hasta que cayeron al suelo. Solté un jadeo ahogado. Vincent se arrodilló entre mis piernas. Me miró desde abajo, con esa oscuridad p
Last Updated : 2026-09-05 Read more