Aunque Wendy le agradaba de verdad, esa relación seguía siendo algo que compró. Y si fue comprada, tomarla demasiado en serio iba a ser la mayor estupidez. Aun así, Javier se sentía intrigado.—Si ya sabes cómo pienso, ¿por qué no apoyas mi elección? Incluso, pareciera que crees que estoy saliendo con ella. ¿No es contradictorio?—No opino—dijo Alejandro.Javier se aferró al tema.—Ya lo viste: Sofía se lleva bien con Wendy. Y para Sofía, además de ti, solo existen mujeres. A nosotros, los apestosos hombres, ni nos mira. Cuando yo me case, Wendy seguro se va a lastimar, Sofía va a estar molesta conmigo... ¿y tú? Tú vas a quedar atrapado entre tu amigo y tu novia. ¿A quién eliges?—A Sofía —respondió Alejandro, sin la menor duda.—... Así que, por eso vienes insinuando que yo debería quedarme con Wendy, ¿no? —Javier lo miró fijo—. Tal vez no comentas sobre mi matrimonio por conveniencia, pero tengo la sensación de que no lo apruebas.Alejandro lo miró con calma. Javier, insistiendo en e
Read more