El silencio que siguió fue absoluto, denso y devastador, un vacío asfixiante que parecía consumir el aire del vestíbulo. Luciana vio el momento exacto en que la comprensión golpeó a Ethan. Sus ojos celestes, antes llenos de una preocupación heroica, se movieron de Stefan a Luciana. Se detuvieron en la toalla blanca, en el cabello aún goteando de Stefan y, finalmente, se clavaron con horror en las marcas rojas. Su cerebro procesaba la escena, armando las piezas de un rompecabezas grotesco que se negaba a aceptar. El color drenó del rostro de Ethan, dejándolo pálido, casi traslúcido, como un fantasma. —Ethan, yo... —comenzó ella, dando un paso al frente, pero las palabras murieron en su garganta. ¿Qué podía decir? No existía explicación en este mundo capaz de borrar la evidencia física de la traición.Y lo peor era que, aunque Cross y Sofía hubieran empujado el tablero, la rendición había sido suya. Su culpa. Su flaqueza. Su decisión de buscar anestesia en el lugar equivocado. —Entie
Last Updated : 2025-12-27 Read more