Dentro del estudio, el aire se sentía viciado, pesado, como si todo el oxígeno hubiera salido por la puerta junto con Luciana. Stefan permanecía inmóvil, con la mirada clavada en la puerta.Se había ido. Realmente se había ido.Y no se había llevado solo la carpeta con las pruebas de su vileza; se había llevado su futuro.Stefan esperó sentir la rabia conocida de perder una negociación. Intentó reducirlo a eso: ego, control, una jugada que había salido mal. Pero la puerta cerrada le mordía el pecho de una forma que no sabía clasificar. Deseo, orgullo, obsesión, humillación; cualquiera de esas palabras le resultaba más soportable que la que Richard probablemente usaría.La imagen del Club Náutico regresó. La boca de Luciana, el fuego del cuerpo contra el suyo, el desafío que ninguna otra mujer le ofrecía. Y, encima de todo, Cole. El becado al que había intentado reducir a una anomalía seguía siendo el hombre hacia el que Luciana corría cuando podía elegir.—¡STEFAN!El grito de Richard
Last Updated : 2025-12-10 Read more