—Papá, yo no quiero. —Joana lo interrumpió, llorando, antes de que Diego pudiera terminar.Del otro lado también llegó la voz entrecortada de Catalina.—Amor, el matrimonio de Joana es algo muy serio, hay que pensarlo bien. La familia Herrera es importante, pero Joana también es tu hija, y ella también importa.Diego guardó silencio unos segundos.La voz de Catalina se fue aclarando, con el llanto todavía en la garganta.—Sofía, sé que antes no te traté como debía, pero Joana sigue siendo tu hermana. Ayúdala, por favor. Pídele al señor Lima que haga algo, que ayude a los Herrera a salir de esto. Te lo vamos a agradecer toda la vida.Sofía podía escuchar que Catalina esta vez hablaba en serio, que de verdad estaba angustiada por Joana.Pero también notó algo que no cuadraba.—Los Lima no pueden ayudar en esto —dijo con seguridad.Diego quería muchísimo a Joana. Si los Lima pudieran intervenir, jamás habría llegado al punto de sacrificarla. Sin duda habría buscado la manera de presionar
Read more