Andrés la vio entrar y, recién entonces, sacó el celular.La publicación que había visto minutos antes ya no estaba.Unos minutos atrás había corrido por los círculos sociales un video que se había regado como pólvora. La marca de tiempo indicaba que era de esa misma noche. En él se veía a Alejandro y Sofía parados uno al lado del otro en el pasillo del hospital, bien juntos, con miradas que decían demasiado. Al final, un fragmento de conversación:—Duerme conmigo esta noche —decía Alejandro, con voz fría.—De acuerdo —respondía Sofía, sin dudar.El video estaba claramente editado y el audio manipulado: las imágenes eran borrosas, pero el sonido era tan nítido que no dejaba lugar a dudas. Justo después, un comprobante de transferencia. Decenas de millones de dólares.Solo un video y un comprobante, sin más explicaciones, pero con mucho margen para la imaginación.Quien lo había subido no parecía querer armar un escándalo: lo había dejado activo apenas cinco minutos antes de borrarlo, s
Read more