KABILLa oscuridad me engulle como infierno hambriento, hace quince putos meses que no siento el cuerpo, camino sin alma, me muevo y como por inercia. Quince meses en los que la única mujer que amo, se esfumó, Ana se deslizó de mis manos como agua. No la encuentro por ningún lado, no importa cuántos contactos tenga, es como si se la hubiera tragado la tierra. Y eso, me pone de muy mal humor.No soporto su ausencia, cada día es una quemadura que arde. Extraño su sonrisa, su voz, su cuerpo, su coño apretado, pero, sobre todo, extraño ese sentimiento que me demostraba cada vez que me veía. La amo, joder, la amo como jamás he amado algo o a alguien. Su piel, su cuerpo contra el mío, todo en ella era lo que me mantenía cuerdo.Es mi mundo, y la herí, desde ese maldito día en su casa no dejo de leer la carta que me dejó, ya se convirtió en mi mantra silencioso, uno que me mata por dentro. Es mi castigo, es un recordatorio del error que cometí. No solo me dejé llevar por la ira, la desilusió
آخر تحديث : 2026-09-03 اقرأ المزيد