—No voy a negar que me sorprende verla aquí, señorita Valdés —admitió Julieta con franqueza profesional—. Si viene de parte de Taylor, debo aclararle de antemano que no tengo ningún asunto pendiente que tratar con él.Sofía soltó una risa suave y cristalina, negando levemente con la cabeza.—No vengo de parte de Taylor, doctora. Se lo aseguro. De hecho, él no tiene la más remota idea de que estoy aquí, y preferiría que siguiera siendo así por el momento —explicó Sofía, adoptando un tono más sincero y transparente—. Vengo por iniciativa propia. La noche que nos cruzamos en aquel restaurante, pude notar la tensión que flotaba en el ambiente y la profunda incomodidad que causó nuestro encuentro casual. Pero más allá de eso, vi en usted a una mujer admirable, con una entereza y una sensibilidad muy especiales.Julieta enarcó una ceja, descolocada ante la sinceridad desarmante de sus palabras.—Comprendo... Pero sigo sin entender el propósito de su visita a mi consultorio.Sofía suspiró co
Última actualización : 2026-09-22 Leer más