La calma falsa y la emboscada legalLa luz dorada de la mañana se filtraba suavemente a través de las cortinas del dormitorio principal de la mansión Blackwood. Sobre la mesa redonda cerca del ventanal, un desayuno completo reposaba impecable. Elena observaba a Alexander con una mirada cargada de ternura, reconociendo en sus ojos al hombre tranquilo del que se había enamorado, libre por un instante de las sombras que los habían atormentado durante semanas.Alexander cortó un trozo de fruta, alzó la mirada hacia su esposa y le regaló una sonrisa genuina.—Deberíamos planear una luna de miel —dijo él con tono pausado y firme.Elena se quedó petrificada por un segundo, deteniendo la taza de café a mitad de camino hacia sus labios. Lo miró con auténtica sorpresa.—¿En serio?... ¿Una luna de miel, Alexander?Alexander tomó la servilleta de lino, se limpió los labios con elegancia y la dejó sobre la mesa.—En serio —reafirmó, mirándola fijamente—. Nunca tuvimos una verdadera luna de miel,
Última actualización : 2026-09-05 Leer más