Fantasmas del pasado y verdades tardíasEl péndulo del reloj de pared marcaba las seis de la tarde en punto cuando Taylor dejó escapar un largo suspiro, apartando la vista de los documentos financieros acumulados sobre su escritorio. Sintiendo la tensión acumulada en los hombros, se levantó de la silla de cuero, estiró el torso y caminó hacia el perchero para tomar su chaqueta.Justo cuando introducía el brazo en una de las mangas, el pomo de la puerta giró y su secretaria asomó la cabeza con una sonrisa amable.—Señor, disculpe que lo interrumpa —dijo la mujer, acomodándose el bolso al hombro—. Ya estoy lista para retirarme. Quería saber si necesita alguna otra cosa antes de que me vaya.Taylor se acomodó la solapa de la chaqueta y la miró con serenidad.—No, todo está en orden. Puedes retirarte, muchas gracias. Que tengas buena tarde.—Hasta mañana, señor —respondió ella, cerrando la puerta tras de sí.Apenas la secretaria salió al pasillo, la puerta volvió a abrirse suavemente. Ta
Última atualização : 2026-09-17 Ler mais