Confesiones al descubierto y el cerco legalLas sirenas de la patrulla del oficial Carlos Mendoza desgarraban el aire del mediodía mientras el vehículo oficial avanzaba a toda velocidad sobre el asfalto mojado, sorteando el tránsito de la avenida con maniobras calculadas y precisas. En el asiento del copiloto, un fiscal adjunto de la unidad especializada contra el crimen organizado terminaba de sellar en lacre rojo tres sobres transparentes que contenían las declaraciones preliminares, los teléfonos incautados y las confesiones juradas tomadas a los secuestradores en los primeros diez minutos posteriores al rescate en el galpón ferroviario.El cabecilla de la célula criminal, un sujeto con amplio prontuario conocido en los bajos fondos como Marcos Rivas, alias «El Cuervo», no había tardado ni cinco minutos en quebrarse por completo al verse acorralado por los agentes de fuerzas especiales. Frente a la perspectiva ineludible de una condena de más de treinta años de prisión en un penal
Last Updated : 2026-10-06 Read more