Diana, reaccionando por instinto y siguiendo la orden de Massimo, se tiró al suelo y rodó bajo el chasis de la camioneta, cubriéndose la cabeza con las manos.El guardia de la cicatriz, que estaba junto a Diana, reaccionó rápido. Sacó su pistola de la muslera, pero estaba demasiado cerca de la explosión de violencia. Massimo saltó de la caja de la camioneta, aterrizando en el asfalto y disparando en movimiento.Dos disparos rápidos. Doble tap.Uno impactó en el hombro del guardia de la cicatriz, haciéndole girar como una peonza. El segundo le dio en la pierna. El hombre cayó gritando, soltando su arma.El cuarto guardia, que se había quedado arriba en el pórtico, levantó su rifle de asalto y abrió fuego indiscriminado.¡TA-TA-TA-TA!Las balas repiquetearon contra el capó de la camioneta y el asfalto, haciendo saltar chispas cerca de donde estaba Diana.—¡Renzo, cúbreme! —gritó Massimo, deslizándose por el suelo hasta quedar protegido tras la rueda trasera.Renzo, saliendo de la cabina
آخر تحديث : 2026-01-31 اقرأ المزيد