El sendero había terminado de manera casi inesperada, abriendo de pronto hacia una pequeña ensenada escondida entre formaciones de roca que el mar había tallado durante suficiente tiempo como para que el resultado tuviera esa suavidad específica de las cosas que fueron hechas sin ninguna prisa. No era exactamente una playa privada. Pero sí lo bastante apartada para que apenas hubiera un par de personas a la distancia, sentadas bajo una sombrilla con esa tranquilidad de quien ha encontrado exactamente lo que buscaba sin haberlo buscado del todo. Las olas llegaban con menos fuerza allí, amortiguadas por las rocas que cerraban la ensenada por los lados, con esa suavidad específica del agua que ha perdido algo de su urgencia antes de llegar. El ruido del puerto había desaparecido completamente. Solo quedaba el mar. Victoria respiró hondo, con esa respiración de quien está recibiendo algo que no sabía que necesitaba hasta exactamente ese momento. —Creo que este lugar no venía en el
Last Updated : 2026-10-20 Read more