Las tierras altas del Territorio del Sur gradualmente cedieron el paso a una meseta densa y brumosa, donde el suelo se volvía blando y el aire olía a moho, vegetación en descomposición y agua estancada. La marcha hacia los Pantanos del Este era una prueba de resistencia constante; la niebla baja se adhería a la ropa como una película de aceite frío, reduciendo la visibilidad a escasos metros.Bryan caminaba a la cabeza, pero su postura distaba de la confianza habitual del Guardián. Cada pocos minutos se detenía en seco, cerraba los ojos y contraía las aletas de la nariz, aspirando el aire con violencia. Sus pupilas doradas escudriñaban la penumbra de las ramas retorcidas, buscando el más mínimo destello de movimiento.—¿Nada otra vez? —preguntó Natalia, alcanzándolo mientras ajustaba la correa de su bolsa de viaje.—Nada —raspó Bryan, apretando los puños con frustración. Las venas púrpuras de sus brazos latían de forma errática—. Puedo oler el agua podrida, la corteza húmeda, incluso
Last Updated : 2026-08-18 Read more