El contador de luz azul parpadeaba con el peso de los últimos segundos sobre el abismo del mar: treinta y ocho, treinta y siete, treinta y seis...La masa de aire en el puerto era un vacío helado que amenazaba con aplastar los pulmones. El remolino gigantesco devoraba las aguas de la bahía, atrayendo las placas de titanio del Acorazado Leviatán hacia el fondo de la negrura infinita. En el centro del cataclismo, la silueta del Almirante Gerald descansaba entre los brazos de Kael, mientras su aliento agonizante fluctuaba al ritmo de la masa abisal que reclamaba su vida.—No hay más tiempo —dijo Bryan, cuya coraza de basalto y cuarzo resplandecía con una estabilidad monumental.—Hagámoslo juntos —respondió Natalia.Natalia colocó su palma ensangrentada sobre el pecho de su padre inconsciente, mientras su mano izquierda se entrelazaba con los dedos blindados de Bryan. Kael, a su vez, presionó su guantelete de titanio blanco sobre los hombros de ambos, cerrando el triángulo perfecto de la
Última actualización : 2026-08-19 Leer más