El fin de semana después de que Carolina devolviera la llave, Valentino llevó a los niños a casa de Enzo.Lo habían acordado antes de que ocurriera lo de Carolina. Era la segunda visita de los gemelos al bisabuelo desde que salió del hospital, con el protocolo que Luca había establecido: llevar el cuaderno, preguntar tres cosas documentadas de la historia familiar, traer algo de vuelta.Valentino me preguntó si quería ir.—No —dije.Me miró.—¿Estás bien?—Necesito estar sola un rato.Eso era verdad. También era verdad que no quería estar sola. Las dos cosas coexistían con la incomodidad de los estados contradictorios que no tienen resolución fácil.Valentino asintió.Salió con los niños a las once.— · —Me quedé en el apartamento.Caminé por las habitaciones con el tipo de movimiento que no tiene destino. La cocina. El salón. El despacho, donde la silla estaba en el ángulo que yo ponía siempre y donde el escritorio tenía la marca del vaso de Carolina en el extremo izquierdo y donde
Last Updated : 2026-07-12 Read more