En la imponente fortaleza del Norte, Killian Blackwood revisaba los mapas de las rutas fronterizas, evaluando el despliegue de las patrullas invernales, buscando cualquier vulnerabilidad en el perímetro que protegía sus dominios. Pero antes de que pudiera marcar la siguiente directriz sobre el papel, las puertas dobles de su despacho se abrieron de golpe. Gólem, su comandante de confianza y la sombra más leal que poseía en el Norte, ingresó a grandes zancadas. El rostro habitualmente imperturbable del guerrero estaba tenso, surcado por una rigidez que advertía peligro antes de que pronunciara una sola palabra. Se detuvo frente al escritorio con los puños apoyados sobre la madera. —Alpha, comenzó Gólem sin preámbulos. Acaba de llegar un reporte urgente interceptado por nuestros informantes en la red del Consejo Continental. Tenemos un problema crítico. Killian levantó la vista de inmediato. Su semblante, ya de por sí duro, se ensombreció hasta adoptar una quietud mortal.
Última actualización : 2026-10-06 Leer más