El ala oeste de la mansión era una zona fría, reservada para el personal de servicio y el almacenamiento, lejos de los lujos que decoraban el resto de la residencia de Luna de Sangre. Sin embargo, la pequeña habitación a la que trasladaron a Ayla por orden de Killian al menos contaba con una cama limpia y una manta gruesa.Ayla permanecía sentada en el borde del colchón, abrazándose las piernas.La fiebre parecía haber disminuido gracias a la proximidad física del Alpha Supremo, pero el tormento interno seguía intacto. Con los ojos fijos en la ventana por donde se filtraba la luz grisácea del amanecer, analizó su situación.Era un arma de doble filo: Killian la había salvado de los calabozos, pero solo para encerrarla bajo su custodia. Seguía siendo una paria, una pieza en el juego de orgullo de un hombre demasiado poderoso.De repente, la pesada puerta de la habitación se abrió de golpe.Sienna entró como un torbellino, aprovechando que Killian acababa de convocar a sus guardias pers
Last Updated : 2026-07-19 Read more