XIMENA—Hola, hermana, ¿Cómo estás?—Normal, como una novia que se va a casar por tercera vez.—Sí, Ximena, ya sabes que la tercera es la vencida. Ja, ja, ja.—Emily, ya sabes el plan; eso sí, me tiene muy nerviosa—. Ximena le habló, mirando disimuladamente a su alrededor.—Descuida, decoramos todo con flores de jazmín, como te gusta, quería comunicártelo, pero es difícil verte, te la pasas encerrada de despedida de soltera. No entiendo para qué se casan, si ya se están comiendo la lonchera antes del recreo—. Emily sintió que una niñera las observaba.—Han sido jornadas extenuantes. Él repite que es para recuperar el tiempo. Yo lo hago para mantenerlo feliz, relajado y que confíe en mí—. Ximena intentaba susurrarle para evitar fugas de información.—¡Qué horrible sacrificio!, ¿cómo te considero? —Emily expresó su sarcasmo al máximo.—No lo dudes. A veces se me dificulta caminar; siento que me duele todo. Es un hombre insaciable; escuché a una monja murmurar que, si se tenían relacione
Last Updated : 2026-04-03 Read more