XIMENA—¿Solo fue una pesadilla?—; Ximena preguntó al despertarse y se encontró con mil caras mudas. — ¿Dónde estoy?—Hija, estamos en la iglesia, por favor, intenta calmarte, sé que es muy difícil comprender todas estas revelaciones—; la mamá le contestó, echándole aire con un papel, mientras los demás la ayudaban a sentarse.—Ximena, por favor, escúchame, te juro que yo no sabía lo de tus padres—; Ángelo temblaba desesperado. Se arrodilló a llorar, pero fue apartado por Emily.Uno de sus guardaespaldas se le acercó y murmuró: —Jefe, ya viene la policía, al parecer alguien la llamó, vámonos de este lugar, si se queda lo cogerán preso o quizás hasta lo desaparezcan.Ángelo lo empujo bufando; —tú no me mandas. No me puedo ir sin que mi esposa me perdone.Ximena le lanzó uno de sus tacones, aunque sus palabras lo hirieron peor: —Lárgate, no te quiero ver nunca más, olvídate de mí y de mis hijos. No queremos nada con unos asesinos.El guardaespaldas le puso la mano en el hombro, susurrán
Last Updated : 2026-04-03 Read more