Después de terminar sus labores en la oficina, Alys se trasladó a la universidad. Una vez en el campus, le dijo al chofer, quien también era su escolta personal: —Espérame en el estacionamiento, no creo que aquí corra algún peligro. —Señora, me temo que al jefe no le agrade que la deje sola. Descuide, seré discreto, nadie notará mi presencia —el escolta mostró su desacuerdo con mucho respeto. —Tranquilo, si Abel se enfada, yo asumo las consecuencias. No te mortifiques, este lugar es seguro —Alys insistió en ir sola. —Está bien, señora, pero si necesita ayuda, me avisa de inmediato. —De acuerdo —manifestó la joven. Mientras andaba por el pasillo del complejo universitario, su teléfono sonó. Era su amiga Maya. —Amiga, ¿dónde estás? Tengo un regalo especial para ti y quiero entregártelo en persona. —Hoy tengo cita con mi tutor, Maya. ¿Recuerdas? —¿Qué tal si nos vemos en el café en cuanto termines? —Me encanta la idea, querida. Tengo curiosidad por ver qué me vas a regalar. —
Last Updated : 2026-04-13 Read more