Los abuelos Lenox y Evelyn les dieron una bienvenida efusiva. —Hermano, cuñada, los estábamos esperando; hacen una maravillosa pareja —dijo Evelyn, dándoles un abrazo. —Mis nietos queridos, qué bueno verlos así tan felices —manifestó el abuelo. —Espero que les guste todo lo que preparamos hoy para ustedes —expresó la abuela con entusiasmo, dándole unas palmaditas en la mano a la joven y susurrándole al oído—. Te ves preciosa. —Gracias, abuela, también te ves espléndida. Sin embargo, en otros bullía la envidia, simulada con falsas sonrisas y palabras empalagosas. —Primo, qué agradable sorpresa, tu esposa es realmente hermosa. ¡Oh, espera! ¿Acaso no es ella la nueva asistente contratada? Con razón la mantenías pegadita a ti —las provocaciones de Dominic eran evidentes. Abel metió las manos en los bolsillos y su respuesta sonó afilada: —Es mi mujer, no una asistente. Y mi deber como su marido es protegerla, ¿no crees? —Claro. Si yo tuviera una esposa tan bella, también la cuidarí
Last Updated : 2026-05-02 Read more