La visión llegó a Isabella en las horas tranquilas antes del amanecer, cuando el mundo estaba quieto y el velo entre lo visto y lo no visto estaba en su punto más delgado. Yacía en la cama junto a Alejandro, su respiración lenta y uniforme, su cuerpo relajado en el sueño. Pero su mente estaba en otra parte, viajando a través del tiempo y el espacio, viendo cosas que aún no habían sucedido.Estaba en una gran llanura, extendiéndose infinitamente en todas direcciones. El cielo sobre ella era de un azul brillante, sin nubes, y el sol brillaba con una calidez que se sentía como un abrazo. Y a su alrededor, hasta donde alcanzaba la vista, se habían reunido lobos. Miles de ellos, de cada manada, cada territorio, cada rincón de las tierras del norte. Estaban juntos, no como enemigos o rivales, sino como un solo pueblo, unidos bajo un solo estandarte.En el centro de la reunión había un gran salón del consejo, sus paredes abiertas al cielo, sus asientos llenos con los líderes de cada manada.
Última atualização : 2026-09-23 Ler mais