Gael.Con un esfuerzo grande me levanté del piso y tomé el ascensor. Grandes gotas de sudor bañaban mi frente, tecleé los botones con rabia, al llegar a la planta baja ni siquiera respondí al saludo de un empleados.—Muévete, vamos a la mansión. ¡Rápido!Mi chófer esperó a que me abrochara el cinturón y manejó lo más rápido que pudo.Al llegar a la mansión me recibió mi hija Tamara, se veía muy nerviosa. —Papá, todavía están empacando, no dejes que se vayan, pídeles perdón. —¿Estás oyendo la sandeces que dices? Yo no los corrí de la mansión, el hecho de que no estén en la empresa no quita que sean mi familia. El rostro de mi hija se llenó de lágrimas, a ese concierto de reproches se unió Celeste, ambas le tenían apego al pequeño James.Yo no quería echarlos de casa, ni siquiera lo mencioné, ellos lo hacían para ejercer presión. Subí las escaleras con toda la calma del mundo, si alguien iba a ceder no sería yo.“Par de ingratos, mentirosos, creen que me van a engañar, ese peque es m
Last Updated : 2026-07-24 Read more