Lo que más deseaba era lanzarle el agua hirviendo de la jarra directamente a la cara.Pero al bajar la vista y ver a su hija, que por fin se había tranquilizado en sus brazos, se obligó a contenerse.Clavó la mirada en él, con los ojos llenos de un odio gélido.Daniel, sabiéndose en falta, se quedó inmóvil en la puerta, sin atreverse a avanzar. Toda la furia que irradiaba antes se desvaneció.Observó con tensión a la bebé en los brazos de Victoria, su carita, y sintió una oleada de culpa.Con la contención de Victoria, Estrella logró volver a dormirse.Ella la depositó con cuidado en la cama y le indicó a Clara con la mirada que la vigilara con atención.Luego, le hizo una seña a Daniel para que la siguiera al pasillo.Lo del virus que había contagiado a su hija era algo que ya tenía pendiente con él.Pero no esperaba que él irrumpiera primero, hecho una furia.Sin necesidad de pensarlo, sabía que, otra vez, Lara le había llenado la cabeza de historias.Y, evidentemente, él se las hab
اقرأ المزيد