DIÁVOLO III. CAPÍTULO 31. Cuarenta y tres mil doscientos minutos.Y la decisión era imposible, Aurelio lo sabía, así que sus ojos se humedecieron mientras negaba.—No voy a matar a mi hermano, maldito infeliz de mierda, ni…Y entonces todo lo que se escuchó fue el disparo seco, brutal, y el eco sordo de Percy cayendo al suelo.—¡NOOOOOOOOO! —gritó Aurelio y abrió los ojos de golpe, empapado en sudor.Se incorporó bruscamente, jadeando, y miró alrededor buscando a alguien, algo, que le asegurara que lo que había visto no era real. Todos los ojos estaban enfocados en él, pero Adriano les hizo un gesto para que volvieran a sus asientos mientras Renzo era el único que se le acercaba.—¿Estás bien?Aurelio no respondió de inmediato. Se pasó las manos por la cara, tratando de calmarse, pero el ruido del disparo todavía resonaba en su cabeza.—Era un sueño —murmuró—. Solo un maldito sueño…—Todavía no llegamos a Italia y ya estás teniendo pesadillas con él —murmuró su hermano sin mirarlo—. T
Last Updated : 2026-07-01 Read more