DIÁVOLO III. CAPÍTULO 83. Sin remedioPercy no recordaba haber temblado así antes. Cada roce, cada caricia, provocaban en él una oleada de sensaciones difíciles de contener. Aurelio lo acariciaba con lentitud, como si estuviera descubriendo algo precioso en cada gesto.Y para el italiano verlo así, tan vulnerable, hacía que algo en su interior vibrara con fuerza. Su autocontrol jamás había funcionado cuando se trataba de Percy, y en aquel momento mucho menos.Lo masturbó despacio, sonriendo con cada jadeo que le arrancaba, sintiendo cada músculo tenso del muchacho contra su cuerpo. Pero no era suficiente. Había un fuego que seguía creciendo, alimentado por cada movimiento, por cada mirada. Percy se entregaba con una mezcla de hambre y ternura, como si cada instante fuera imprescindible, y Aurelio respondía con la misma intensidad.Pero cuando sintió esa señal inconfundible de que su cuerpo estaba al límite, hizo lo que más le gustaba: frustrarlo, dejarlo al borde porque la prerrogativ
Last Updated : 2026-07-31 Read more