—Ah, no. Solo es mi amiga. Y es muy simpática —insiste, con ese aire inocente que me desarma por completo. —¿A dónde van? ¿Puedo saberlo? —pregunto, con voz más firme, dejando claro que no es una pregunta. —No —responde, con una sonrisa provocadora que me hace hervir la sangre. —¿No, qué, Stella? —mi voz sale más irritada de lo que pretendía, y veo su sonrisa vacilar. —Tranquilo, estaba bromeando, estresado. Vamos a la ginecóloga —dice, riéndose de mi reacción, pero sus ojos muestran que entendió el mensaje. —¿Otra vez? —pregunto, arqueando una ceja, intentando controlar la irritación. —¿No querías que me quedara embarazada? —me mira con un brillo en los ojos, un desafío silencioso. —Entonces voy contigo —decido, con voz firme, sin margen para discusión. —No, de ninguna manera —sacude la cabeza, con voz decidida, y veo sus ojos abrirse de par en par. —¿Por qué no? —insisto, sintiendo los celos crecer como una llama. —Porque es una cosa solo de mujeres —responde, co
Last Updated : 2026-05-12 Read more