No tardó mucho, y llegamos a la playa. Bajamos del coche, y Dominic fue a estacionar, mientras Stella compraba un helado para Bruninho — un cucurucho de chocolate que él devoró con gusto.Fue cuando vi a Rafael. Estaba parado cerca del kiosco, con una sonrisa radiante, y cuando me vio, saludó con entusiasmo. Le hice una señal, y él vino todo sonriente, saludando a todos con educación. Rafael estrechó la mano de Dominic, sonrió a Stella, y hasta saludó a Marcos y Mayara, que estaban llegando.Nos sentamos en un kiosco — yo, Stella, Dominic, Bruninho, Cometa, Rafael, Marcos y Mayara. El clima estaba divertido; conversábamos sobre cosas bobas, reíamos de las historias que Stella contaba sobre el trabajo de Dominic, y Bruninho nos hacía reír con sus preguntas inocentes.Fue cuando Rafael tomó la iniciativa. Se levantó, se aclaró la garganta, y con una sonrisa tímida, dijo:—Quería conversar contigo a solas, Meggie. Pero ya que está todo el mundo aquí, lo voy a decir.—Habla —respondo, con
Última atualização : 2026-09-30 Ler mais