—¿Cómo que funcionó? — pregunté, confundida.—Mamá — anunció él, con toda la naturalidad del mundo — ¡estoy saliendo con alguien!—¿¡Qué!? — me senté en la cama, abriendo los ojos de par en par. Dominic, a mi lado, comenzó a reírse, sin poder contenerse.—¡Jajaja, muy bien! — dijo él, animado. — ¡Tiene que salir con alguien!—¿¡Cómo que!? — repetí, mirando de Dominic a Bruninho. — ¿Con quién, hijo?—¡Con Lalinha! — respondió él, radiante.—Mi príncipe — intenté explicar, con la voz más tranquila — todavía no tienes edad para tener novia.—¡Sí tiene, hijo! — intervino Dominic, con una sonrisa traviesa. — Sal con ella todo lo que quieras.—¡No lo animes, Dominic! — protesté, dándole una palmada en el brazo. — Mi amor, todavía eres un niño. No tienes edad para pensar en noviazgos. Tienes que disfrutar tu infancia, jugar, correr, estudiar. Cuando crezcas, entonces sí será momento de pensar en eso. Ahora, ven, mi amor — lo tomé en brazos — vamos a dormir, ya es tarde. Mamá te va a acostar.
Last Updated : 2026-09-30 Read more