La noche envolvía la finca Valmont en un silencio inquietante. Desde el despacho, Jack revisaba con calma varios documentos relacionados con los próximos envíos. Sobre el escritorio descansaban mapas, rutas marítimas y una taza de café que ya comenzaba a enfriarse. De pronto, algo hizo que dejara de escribir.El silencio, no era un silencio normal, era un vacío absoluto.No se escuchaban las radios de los guardias, ni las botas recorriendo los pasillos, ni las conversaciones apagadas de los hombres que siempre vigilaban la propiedad. Ni siquiera el viento parecía atreverse a romper aquella quietud.Jack dejó lentamente el bolígrafo sobre la mesa, todos sus años de entrenamiento hicieron que su cuerpo reaccionara antes que su mente.Tomó su arma, la revisó con movimientos rápidos y silenciosos. Luego apagó la luz del despacho, se acercó a la ventana con cautela.Frunció el ceño, los puestos de vigilancia estaban vacíos, ni un solo hombre.Aquello era imposible.Destrabó el seguro de la
Última atualização : 2026-09-17 Ler mais