Al otro día, el avión de Kassandra aterrizó en América. Apenas las puertas se abrieron, más de diez hombres descendieron primero, desplegándose alrededor de la aeronave con precisión militar. Olivier iba al frente, seguido de Denisse y el resto de las Panteras que habían viajado desde Francia.Denisse estiró los brazos con exageración y suspiró.—El sueño americano... mmm... no es tan lindo como lo pintan. Prefiero París.Olivier siguió caminando sin siquiera mirarla.—Aquí está nuestra organización, así que aquí debemos estar.Denisse sonrió de lado.—Claro... la organización... no tiene absolutamente nada que ver con una pequeña mujer de cabello negro, ojitos azules profundos, que vivía por ti y que ahora te ignora como si jamás hubieras existido.Olivier le lanzó una mirada de advertencia.—Deja de molestarme.—¿Por qué? ¿Te incomoda?—Entre ella y yo no hay nada.Denisse soltó una carcajada.—Claro que no hay nada. Yo misma me opondría si esa mujer te perdonara. Te quiero, Dios sa
Última actualización : 2026-10-15 Leer más