Pasaron dos días y, finalmente, Baltazar, Bella, James y Kassandra se preparaban para volver a América. Durante ese tiempo, Philippe no había dejado de llamar a su hija. Una llamada tras otra llegaba a su teléfono exigiéndole que fuera a la mansión Devereaux para hablar, pero Kassandra conocía demasiado bien a su padre. Sabía que aquello no era una invitación, era una trampa. Si cruzaba esas puertas, probablemente no volvería a salir hasta verla casada con Curtis, así que ignoró cada llamada y decidió disfrutar esos últimos días junto a James. Pasearon por Paris, comieron en sus restaurants favoritos, ademas de visitar museos y cosas que hacen las parejas normales, pero tambien quería mostrarle una parte de su mundo, lo llevó hasta la central de Las Panteras.El enorme complejo estaba lleno de movimiento. Hombres vestidos de negro entrenaban en distintos sectores mientras otros revisaban armamento, vehículos o cargamentos. Sin embargo, apenas la vieron entrar, el lugar entero pareció
Última atualização : 2026-10-07 Ler mais