LilianaEn cuanto cruzamos las puertas de cristal de la sala de juntas, el silencio del pasillo se siente pesado, casi sofocante. Apuro el paso sintiendo el repiqueteo de mis tacones sobre el suelo de mármol, pero Lorenzo me agarra del brazo con la firmeza suficiente para frenarme en seco.—Espera —ordena con la voz áspera.Me gira hacia él. Tiene las cejas pobladas totalmente juntadas, las venas del cuello marcadas y los ojos encendidos en una mezcla de rabia, frustración e impotencia.—Me vas a decir ahora mismo qué demonios está pasando, Liliana —exige, clavando sus dedos con fuerza contenida en mi codo—. ¿De dónde sacaste que fue Basilio? ¿Cómo coño sabes tú todo esto y yo, que soy el principal afectado, no tengo ni la más puta idea?—Lorenzo, este no es el lugar —murmuro intentando zafarme, pero no me suelta—. Tenemos que ir a la mansión, arreglarnos y reunirnos con la abuela Mechita.—¡Me importa un carajo la reunión con mi abuela si tú me estás ocultando las cosas! —suelta un b
Dernière mise à jour : 2026-09-07 Read More