Adrian se aclaró la garganta, rompiendo el incómodo silencio que había durado casi un minuto.—Por supuesto —dijo, sin romper el contacto visual con Arabella—. Yo rompí esta familia. Yo debo ser quien la repare.Estiró la mano por encima de Axel para buscar la de Arabella.Ella vaciló. Solo un segundo. Y luego le entregó la suya.Se dijo a sí misma que lo hacía exclusivamente por Axel. Y casi se lo cree.—Vamos a ser felices. Te lo prometo —añadió él con voz firme.—Está bien, papi... Te... creo... —murmuró Axel, arrastrando las palabras mientras el sueño lo vencía por completo.Arabella le hizo una seña a Adrian para que guardara silencio, dándole palmaditas suaves en la espalda al niño hasta que su respiración se volvió profunda y constante. Solo cuando el pequeño estuvo profundamente dormido, ella volvió a hablar.—A partir de hoy, no pases ni un solo día sin hablar con él —le advirtió en un susurro—. Llámalo. Mándale un mensaje. Haz videollamada. Ven a verlo. Lo que sea, pero hazl
Última actualización : 2026-09-05 Leer más