El aire dentro del coche cerrado olía a la tensión del peligro reciente, a polvo, a sudor y al rastro inconfundible del miedo que acabábamos de dejar atrás. Afuera, la neblina espesa de la madrugada envolvía el cobertizo abandonado como un sudario gris, aislándonos por completo de los caminos, de las persecuciones y de las garras corporativas de Daniel Knight. Pero dentro del habitáculo, el espacio se había vuelto demasiado pequeño, demasiado cargado de una electricidad febril que exigía una salida inmediata.La confesión había quedado flotando en el aire como un juramento. Sin embargo, las palabras a veces se quedan cortas cuando el cuerpo lleva demasiado tiempo acumulando terror, supervivencia y una pasión que rozaba la locura.Kyler fue el primero en romper la quietud absoluta. Sus ojos verdes, fijos en los míos con una intensidad devoradora, recorrieron cada facción de mi rostro antes de bajar lentamente hacia mi cuello.—Ya no hay escondites, nena —murmuró su voz, ronca y áspera,
Última atualização : 2026-07-30 Ler mais