Tras aquella intensa conversación a medianoche, las palabras de Killian seguían resonando en la mente de Isabela: "Cuando tú eres feliz, toda la familia es feliz". Comprendió que un matrimonio frágil mantenido solo "por el bien del hijo" sería un veneno para ambos.Abrazó al pequeño con fuerza.— Tienes razón, mi vida. Y quiero que sepas que, aunque mamá y Maison estemos juntos algún día, siempre tendrás derecho a elegir si quieres que sea tu padre o no.Esa mañana, antes de la vista, siguió su rutina y llevó a Killian al colegio. Reflexionó sobre sus decisiones: hacía siete años se había casado para salvar al Grupo Thorne, sin amor, sin vestido, sin alianzas. Ahora sentía que merecía un verdadero comienzo, no remendar un pasado lleno de cicatrices: la soledad del embarazo, la hemorragia en el parto y las lágrimas que había derramado en silencio.Ya en la entrada del juzgado, su abogada intentó calmarla:— Isabela, esta vez el caso es sólido. Tenemos la renuncia a la custodia, no hay
Última atualização : 2026-08-05 Ler mais