De regreso hacia la ciudad, tras salir de las afueras, Maison tomó el volante. Isabela iba sentada a su lado, hojeando los documentos de colaboración de la Fundación Educativa Luciérnaga. Su empresa, KI Tecnología, mantenía acuerdos con más de veinte escuelas primarias de la red Esperanza, asegurando respaldo tanto a centros de la ciudad como de regiones lejanas. El objetivo ahora era ampliar ese apoyo más allá de las fronteras.—Dime, querida… ¿sabes quién será la próxima vicealcaldesa de Cábralia?Maison vestía una sudadera azul oscuro con estampado de Disney, prenda que Isabela había insistido en que llevara. Ropa a juego para padres e hijos. No era de extrañar que aquella mañana Killian tampoco vistiera su uniforme escolar, cosa insólita en él, sino una sudadera idéntica a la de su padre. Maison debió haberse dado cuenta antes.—¿Qué? ¿Acaso quieres ser tú vicealcaldesa?Isabela se quedó sin palabras:—Marco Paulo ha sido destituido del cargo y, con él, he perdido a mi socio para
Última atualização : 2026-08-20 Ler mais