Narrado por IanMe quedé apoyado contra la pared de mármol, sintiendo el latido de la sangre en mi mandíbula donde Noah me había golpeado. El hospital seguía su curso, pero para mí, el tiempo se había detenido en ese consultorio de pediatría. Marcos salió finalmente, quitándose el estetoscopio del cuello con un suspiro de cansancio. Me miró fijamente, con una mezcla de lástima y reproche.—El pequeño se quedará esta noche en observación, Ian. No te preocupes —dijo Marcos, guardando sus manos en los bolsillos—. Tiene seguro médico internacional y, por lo que veo, un tío bastante aterrador que no piensa despegarse de su cama.Me acerqué a él, ignorando el dolor del golpe. La duda me estaba carcomiendo las entrañas.—Marcos, sé honesto conmigo —le pedí, bajando la voz—. Ese niño... ¿qué edad tiene exactamente?Marcos asintió con lentitud, como si estuviera explicándole algo obvio a un estudiante de primer año.—Ese pequeño tiene dos años, Ian. No es tu hijo.El golpe de sus palabras dolió
Última atualização : 2026-05-26 Ler mais