Fernando empujó a Elías con un golpe seco en el pecho a escuchar la voz al otro lado.El heredero de Zaldiviar Corp no esperó ni un segundo más.Agarró el cerrojo de hierro con la mano derecha. Lo bajó de un tirón violento. La puerta de madera maciza se abrió de golpe, chocando contra la pared interior con un estruendo que sacudió la habitación de seguridad.—¡Fernando, espera! ¡No entres en ese estado! —le gritó Luciano desde el pasillo, intentando sujetarlo por la espalda.Fernando lo ignoró por completo.Entró al cuarto a zancadas pesadas.Sus botas resonaron en el piso de madera con una autoridad aplastante. Su respiración era corta. Rápida. El dolor en los puntos de su abdomen le daba punzadas calientes y ardorosas con cada paso, pero no bajó el ritmo ni se dobló.Elías entró detrás de él al instante, pegado a sus espaldas, con los puños apretados y en alerta máxima ante cualquier movimiento.Al fondo del cuarto, bajo la luz blanca de la lámpara del techo, estaba el prisionero.S
Last Updated : 2026-07-20 Read more