Las luces estaban bajas, solo el resplandor azul de la pantalla del televisor iluminaba la sala, Alma estaba acurrucada en un extremo del sofá, con una manta sobre las piernas y una taza de té caliente entre las manos.Era una de esas noches que ambos necesitaban: sencilla, sin mafiosos o peligros. Solo dos amigos intentando recuperar un pedazo de normalidad.Alma miró la pantalla sin verla realmente. Llevaba varios minutos callada, mordiéndose el labio inferior, Yuri, que la conocía demasiado bien, pausó la película.—¿Vas a decirme qué te pasa o tengo que sacártelo a la fuerza? —cuestionó girando hacia ella.Una risa nerviosa salió de sus labios, pero respiró profundo, como si reuniera valor.—Estoy embarazada —soltó de golpe.El silencio que siguió fue absoluto. Yuri la miró fijamente, con los ojos muy abiertos, como si no hubiera entendido las palabras.—¿Qué dijiste?—Estoy embarazada, Yuri —repitió ella, más suave esta vez—. De solo tres semanas.La palomita que tenía en la mano
Zuletzt aktualisiert : 2026-06-22 Mehr lesen