Tres semanas después, el otoño comenzó a teñir de ocre y cobre las colinas residenciales de Aurevia.La casa que Adrián había elegido no tenía rejas de hierro forjado, escalinatas de mármol ni retratos de antepasados observando desde las paredes. Era una construcción moderna, de un solo nivel, con madera clara, piedra natural y ventanales amplios que dejaban entrar la luz durante todo el día.Había sido una decisión deliberada.Un lugar sin símbolos Valtieri. Sin salones de protocolo. Sin recuerdos de una familia que había convertido cada espacio de su vida en una extensión de su poder.Un lugar donde, por primera vez, Elena y Mateo pudieran respirar sin sentir que estaban entrando en territorio ajeno.En la habitación de invitados, Elena observaba a Camila cerrar la cremallera de su maleta.—Aún puedes
Última atualização : 2026-10-03 Ler mais