Llegó el turno de Nathan. Se puso en pie, ajustándose el traje con una parsimonia grave, casi teatral. Su declaración fue breve y quirúrgicamente calculada.—No deseo el fin de este matrimonio.Un murmullo recorrió la sala. Isabella se irguió de golpe, pero una mirada gélida de Nathan la obligó a calmarse. Carter, en la primera fila, observaba la escena con rostro impasible.El martillo del juez impuso el orden. Nathan continuó, con la voz cargada de una falsa responsabilidad:—No hay pruebas de que su estado de salud derive exclusivamente de nuestra relación. Pero, como marido, su bienestar es mi deber. Si ella no está bien, mi rol es asegurar que reciba los cuidados necesarios, no abandonarla. Cualquier discusión sobre una separación debería posponerse hasta que ella mejore; no es el momento.Se oyeron algunos susurros de aprobación. Al menos se queda... al menos asume su responsabilidad...—Además —insistió, con la voz teñida de una preocupación paternal—, tenemos un hijo pequeño.
Last Updated : 2026-06-06 Read more