La habitación permanecía en calma después de la entrega de sus cuerpos, aunque aquella calma no era frágil ni dulce en el sentido común de la palabra, porque donde el príncipe oscuro existía nada podía sentirse del todo inocente. La sombra lo seguía incluso en reposo, se extendía desde su piel como una bruma negra que parecía respirar con él, envolviendo la cama, las cortinas y el cuerpo de Freya su alma gemela con una posesividad silenciosa que no necesitaba violencia para ser absoluta.Freya estaba recostada sobre su pecho, con una mano apoyada sobre la piel marcada de su compañero, todavía tibia por el esfuerzo compartido. Hacía apenas unos meses había dado a luz, y aun así Philip la miraba como si ninguna reina, ninguna diosa ni ninguna criatura nacida del más alto linajes pudiera compararse con la loba híbrida que respiraba tranquila entre sus brazos.—Estás pensando demasiado —murmuró ella, sin levantar la cabeza.Philip deslizó los dedos por su espalda con una lentitud que no bu
Last Updated : 2026-08-31 Read more