Me alejé un par de pasos hacia la penumbra del marco de la puerta, conteniendo el aliento para no romper la fragilidad de su sueño. Guardé un silencio absoluto mientras la contemplaba en la penumbra. No pude evitarlo; el deseo me abrasó la garganta con la fuerza de una llamarada. Quería tocarla, quería acortar la distancia y hacer mía a esa mujer en ese preciso instante, pero la ferocidad de lo que sentía me mantuvo paralizado en el sitio, luchando contra mi propio cuerpo.Apoyé la espalda contra la madera fría del marco, apretando los puños a ambos lados de mis caderas. La tensión que me recorría la espina dorsal era una tortura constante. Verla allí, tan suave, tan ajena a la tormenta que desataba en mis venas, me estaba volviendo completamente loco. La sangre me martilleaba en las sienes con impulsos salvajes, y cada respiración que salía de sus labios parecía avivar el fuego que me consumía por dentro.—Eres un demonio tentador, Elena —susurré en la penumbra, raspándome la voz por
Last Updated : 2026-08-11 Read more