ElyPuse la grabación antes de que Tariq intentara tocarme otra vez. Arrastró una silla a mi lado, pero tuve que sujetarle el brazo varias veces para que siguiera escuchando la pelea y el ataque.No me sentía orgullosa. A fin de cuentas, había hecho justo lo que juré que jamás haría: pelear por un hombre. Y por mucho que me doliera admitirlo, me había convertido en la otra con la excusa de estar enamorada.Cuando el video terminó, se quedó mirando la pantalla hasta que alguien golpeó la puerta con suavidad.—¡Omar, ordené que nadie…!Omar se puso rojo y me miró con una sonrisa tensa que se desdibujó al ver la daga sobre el escritorio cuando se acercó.—Me disculpo, alteza, pero el señor Al-Hadid avisó que viene de camino y está furioso.—No tanto como yo —dijo con la voz ronca—. Gracias, Omar. ¿Dónde está Reem?—Esperando afuera, como ordenó. La jequesa recibió una llamada, pero pidió que se le llamara tras la llegada de…—Hazlo. Pero ahora déjanos solos. —Tariq se sentó a mi lado y s
Dernière mise à jour : 2026-10-14 Read More