NARRADO POR BIANCA SERNALa primera noche en casa fue, sin ninguna exageración, la más larga de mi vida.Aurora se despertó cada dos horas, con un llanto agudo que me atravesaba el pecho como una aguja, y cada vez que la escuchaba, sentía una mezcla de amor absoluto y un agotamiento tan profundo que apenas lograba abrir los ojos. Ezra se levantaba conmigo en cada toma, aunque no pudiera amamantar, y se quedaba a mi lado, sosteniéndome la espalda, alcanzándome agua, cambiando los pañales cuando terminábamos.—Puedo hacerlo yo —le dije, a las tres de la madrugada, después de la tercera toma, con la voz arrastrada por el sueño—. No tienes que levantarte cada vez.—Ya lo sé —respondió, con una calma que no lograba entender del todo—. Pero quiero hacerlo.—¿Por qué?—Porque no quiero perderme nada —dijo, con una honestidad simple—. Ni siquiera esto. Ni siquiera el cansancio.Lo miré un largo rato, con Aurora dormida entre nosotros, y sentí cómo el pecho se me apretaba de una ternura que no
Última actualización : 2026-09-28 Leer más