(Perspectiva de Elena)El Navy Pier de Chicago es un lugar diseñado para la felicidad superficial. Hay luces de colores, el sonido distante de la noria gigante girando contra el cielo gris y el olor dulzón de los pretzels calientes. A mi lado, Thomas no dejaba de hablar sobre una exposición de arte cinético que acabábamos de ver, gesticulando con entusiasmo mientras esquivábamos a familias de turistas.—¿No te pareció increíble cómo la luz cambiaba según el ángulo? —me preguntó Thomas, deteniéndose frente a la barandilla que daba al lago Michigan—. Es como la economía, Elena. Todo depende de la perspectiva desde la que mires el gráfico.—Sí, supongo que sí —respondí, forzando una sonrisa que no llegaba a mis ojos.Thomas era perfecto. Era divertido, era guapo de esa manera americana y atlética, y sobre todo, era fácil. Con él no había silencios cargados de tensión ni reglas de convivencia estrictas. Pero mientras él me explicaba su teoría sobre el arte moderno, mi mente estaba a k
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-19 Mehr lesen