El disparo me arrancó un grito que ni siquiera sabía que podía salir de mí. Todo mi cuerpo reaccionó antes que mis pensamientos. Me lancé hacia Mila y lo abracé con todas mis fuerzas, buscando heridas, buscando sangre, buscando una señal de que seguía conmigo. Mis manos temblaban mientras recorrían su espalda.—Mila, mírame... por favor, dime que estás bien.Él me sostuvo, pero antes de que pudiera responder escuché una voz detrás de nosotros. No era la de Fabricio. Era una voz tranquila, firme, una voz que conocía demasiado bien.—Hijo, nunca olvides lo que siempre te he enseñado. Aunque creas que las ratas están acabadas, tarde o temprano intentan atacar.Giré lentamente y vi a Nikolái con el arma todavía levantada. A sus pies estaba Fabricio inmóvil. En su mano aún tenía un arma, como si incluso derrotado hubiera esperado una última oportunidad para dañarnos.Sentí que mis piernas perdían fuerza. Todo aquello parecía una pesadilla interminable. Había pasado demasiado miedo, demasia
Última actualización : 2026-09-04 Leer más