Adrián no durmió esa noche.Se quedó en el estudio hasta que el cielo empezó a clarear sobre las colinas, dándole vueltas a la misma pregunta. Podía callar. Podía manejarlo él solo, en silencio, sin cargarla con el susto. Elena estaba embarazada, tranquila por fin, y lo último que él quería era devolverle el miedo a los ojos.Pero cada vez que lo pensaba, algo lo frenaba.Nunca le había mentido. Ni una sola vez. Había construido lo que tenían sobre esa base, sobre no ser como Julián, sobre no decidir por ella lo que le convenía saber. Ocultarle esto, aunque fuera para protegerla, sería la primera grieta. Y no estaba dispuesto a abrirla.Cuando ella apareció en la cocina, descalza, con el pelo revuelto y una mano sobre el vientre, Adrián ya tenía el café servido y la decisión tomada.—Buenos
Última atualização : 2026-08-21 Ler mais